jueves, 12 de diciembre de 2013

Premios, premios y más premios.


La base de un aprendizaje efectivo y duradero es el uso de premios que creen una asociación positiva con aquellas conductas que nos gustan.

Lo mas habitual, es usar la comida como premio aunque no es la única manera. Son muchos los perros o gatos que no poseen una apetencia muy elevada hacía los premios comestibles y son más partidarios de un juguete o una caricia.
 Si tuvísteis la oportunidad de ver como entrenan a los perros policia o de búsqueda, habréis visto que la recompensa es un juguete resistente que pueden morder y nunca cómida. Esto es entendible si atendemos a que gran parte de las tareas que estos peludos tienen que llevar acabo, requieren un intensivo uso del olfato que se vería entorpecido por la distracción que causaría el aroma de la comida.
 Por contrapartida tenemos aquellos perros cuyo ansia por la comida dificulta la concentración y un correcto aprendizaje. En los casos en los que el perro se muere por comer nos puede resultar tremendamente complicado conseguir que nos preste la atención suficiente como para que podamos enseñarle algo.

Teniendo todo esto en cuenta podemos jugar un poco con todas las posibilidades teniendo en cuenta:
  •   Los gustos de nuestro animal.
  • Donde tenemos pensado utilizar el refuerzo positivo. 
  • Que pretendes enseñarle.
 Dependiendo cual sea la respuesta a las preguntas expuestas podremos hacer uso de:
  • Juguetes (pelotas, frisbie, cuerdas o nudos,...): muy útiles para animales poco comedores o para enseñar a soltar los juguetes de manera más dinámica.
  •  Caricias: A cualquiera de nuestros perros les encantan las caricias por lo que puedes alternarlo con la entrega de premios o de un juguete e, inclusive, usarlo como complemento de estos refuerzos. A mayores es una manera menos conflictiva de premiar cuando hay varios perros entre los que se pueda generar protección de recursos ( riñas por comida o por juguetes).
  • Comida: El punto más positivo de reforzar con comida es la variedad de ¨chuches¨ que tenemos en el mercado. Más secas, más jugosas de menos o mayor tamaño, para alérgicos o light además de salchichas, pollo cocinado,...
Siempre recomiendo, por experiencia propia, alternar los premios de unos más apetecibles para nuestro compañero a aquellos que le aburren con más facilidad y, de vez en cuando, pienso del que come habitualmente. Esta alternancia la podemos llevar a cabo basandonos en el lugar al que vayamos y lo que queramos enseñar.

Por ejemplo, si tenemos una perra que no viene siempre que la llamamos porque le encanta olisquear y jugar con sus amigos, será más acertado usar salchichas u otro alimento que le encante y maraville a iguales partes. Si a esta misma perrina la estamos enseñando a sentarse, tumbarse o mirarnos cuando le digamos en casa nos servirá un premio light, seco o incluso su propio pienso.

IMPORTANTE:  Alternar chuches y juguetes en los entrenamientos es indispensable para esquivar el aburrimiento y promover el interés de nuestro compañero por aprender.  Esto lo podemos llevar a los juguetes que les dejamos como enriquecimiento en casa, es muy buena idea ir cambiando los juguetes periodicamente para que no se pierdan las ganas de interaccionar.

No lo olvides, la convivencia con tu mascota será más estable si la basas en experiencias positivas.

Hasta pronto!!












































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