lunes, 27 de enero de 2014

Los niños y los perros.

El ideal de muchos de los amantes de los perros es una sociedad respetuosa con los animales fomentando una buena convivencia y conocimiento de estos amigos de cuatro patas.

Cualquier cambio a nivel social comienza por una correcta educación de los más pequeños, de los que están aprendiendo cual es la manera correcta de hacer las cosas.
Por eso, es de vital importancia enseñar a niñ@s cual es la manera adecuada de acercarse a un perro. En esta entrada me voy a centrar en aquellos hábitos básicos que es recomendable enseñarle a los niños para su interacción con perros.
Dada mi experiencia personal podría dividir a los niños en dos grupos en lo referente a su trato con los perros:
- Los que tienen miedo/pánico normalmente inculcado a nivel familiar, por falta de contacto previo o, escasas veces, alguna mala experiencia (mordiscos).
- Los que se abalanzan y quieren achuchar al perro para demostrarle todo ese cariño impulsivo propio de los pequeñines.
Obviamente, temer a algo no es la solución ni el camino para la correcta convivencia y, no es nada positivo, para la vida de ese niñ@ que verá limitada su interacción con el mundo enfrentandose a muchos conflictos que podrían haberse evitado.
En primer lugar, se debe de permitir el contacto con animales desde que son muy pequeños para que no les sea algo desconocido y susceptible de tenerle miedo. Los encuentros deben de estar siempre controlados, sin tensiones y protegiendo tanto al niño como al perro.
Cuando el niño crece y ya es capaz de acercarse a un perro el solo por la calle debemos de enseñarles unos truquitos con los que evitarnos disgustos:
  • SIEMPRE!! preguntar al dueño del perro si puedes tocarle. No tiene que ser un perro agresivo pero si que tenga miedos o pueda agobiarse si dos o tres niños se le acerquen a la vez. Primero preguntar!.
  • Acercar la mano de manera suave para que el perro nos conozca.
  • Sobretodo con perros pequeños, agacharse y, preferiblemente, de lado ayuda a crear un ambiente más distendido en el que el animal se sentirá menos amenazado.
  • Por último, se debe de comenzar a tocar por debajo de la cabeza o el lomo pero NUNCA pasando la mano por encima de la cabeza.
En resumen, PREGUNTAR, "DAR LA MANO", AGACHARSE Y TOCAR POR DEBAJO DE LA CABEZA.

IMPORTANTE: Cualquier encuentro, sobretodo los primeros, entre perros y niños debe de estar supervisado por un adulto que garantize la tranquilidad por ambas partes cesando el encuentro si el niño o el perro se intensifican.

Una buena relación niños-perros enriquece enormemente a ambos y promueve una conexión muy buena con otros seres vivos por parte de los niños fomentando el respeto.

Hasta pronto!


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